martes, 15 de febrero de 2011

Alberti-TALLER DE TURISMO Y DESARROLLO

TALLER DE TURISMO Y DESARROLLO
 
 Dos especialistas en desarrollo local y competitividad van a trabajar con representantes de instituciones. El próximo viernes en el Centro Cultural Poeta Barbieri se va a realizar un Taller que apunta al Turismo Cultural y Desarrollo Local en el Partido de Alberti coordinado por la doctora Stella Dufour y el ingeniero Alberto Ford, ambos especialistas en Desarrollo Local y Competitividad.

Este taller es otro paso más de un proyecto que fue presentado en el mes de septiembre de 2010 por el Instituto de Desarrollo Local y Regional que preside el diputado Juan José Cavallari. Se trata de un trabajo que van a desarrollar consultores especialistas evaluando diferentes áreas de Alberti y las localidades, como el patrimonio, el turismo y el desarrollo local.

El arquitecto Sergio De Pietro, coordinador del estudio, quien fue autor del proyecto del Circuito Turístico de Francisco Salamone, dijo sobre esta iniciativa: “Esto es una continuidad del proyecto turístico y una profundización de un trabajo que veníamos realizando en pequeñas localidades. Esto fue expuesto ante el ministro de economía, Alejandro Arlía, quien acompañó esta idea de usar los lugares que tienen las obras de Salamone para atraer turistas. Lo que vamos a hacer es estudiar las localidades de las ciudades donde hay obras del arquitecto”.

Para el próximo viernes, quienes asistan al taller, deberán responder una encuesta que apunta a conocer cuál es el parecer respecto de si el turismo atrae inversión, si mejora las infraestructuras públicas, si crea puestos de trabajo para la población local, si promueve el intercambio cultural, si incentiva la recuperación de los espacios naturales, si aumenta los medios recreativos, si contribuye a recuperar la artesanía tradicional, si causa cambios en la cultura tradicional y si la población local rechaza el estilo de vida de los turistas.

En la encuesta se propone que el participante opine sobre el turismo, que menciones tres aspectos positivos y negativos del turismo y qué tipo de servicios cree que se deben mejorar en Alberti.  

Alberti- OBRA DE CLOACAS


  OBRA DE CLOACAS
 

 Se lleva adelante una obra de reemplazo de la red cloacal en la avenida San Martín y la calle Colombia. El intendente anunció que se presentó un proyecto en el SPAR para extender la red cloacal a toda la planta urbana. El lunes pasado comenzó una obra de recambio del tendido de la red cloacal en un tramo de la avenida libertador General San Martín y en la calle Colombia. Según explicó el intendente Zacca, se programaron estos trabajos porque “tenemos problemas en algunos sectores de la planta urbana, hubo que reparar la avenida presidente Perón y ahora con fondos municipales estamos cambiando estos tramos. Esto es muy necesario porque hace a la salud de la población. Estamos realmente preocupados por llevar a toda la planta urbana el servicio de cloacas, por lo que elevamos la semana pasada un proyecto al SPAR (Saneamiento Provincial de Aguas Rurales)con las cuadras que faltarían de Alberti y algunas en Coronel Mom. Lo que nos lleva a decir que este año seguramente el 100 por 100 de la planta urbana de Alberti va a tener el servicio funcionando a pleno”.

¿Qué implica la obra?

-El cambio completo de la cañería que ya cumplió su ciclo por una de PVC unida por piezas. No hay cortes de caño. Es una obra completa, las cañerías van a quedar completamente nuevas.

¿El tendido se hace por el mismo lugar donde estaba el recorrido anterior?

-Sí, si, por el mismo lugar. Alberti tiene un buen trazado histórico de cloacas hecho por gravedad, no hay necesidad de modificar el recorrido.        

PROGRAMA DE MONITOREO POR CAMARAS Se firmó el convenio mediante el cual Alberti tendrá 10 cámaras de seguridad y una sala de control de imágenes. El gobernador Daniel Scioli amplió hoy la cobertura del Programa de Monitoreo Integral por Cámaras en la provincia de Buenos Aires, al firmar un convenio para la instrumentación del sistema en 48 municipios.

Con este acuerdo, se completa la cobertura de municipios adheridos a este sistema destinado a la prevención y seguridad ciudadana, que pretende, según la disposición del gobernador Scioli, sumar a los 134 distritos de la Provincia y que prevé la provisión e instalación de 10 cámaras y un centro de monitoreo para la recepción de las imágenes en cada localidad.

Este equipamiento es entregado en esta etapa a los municipios de Alberti, Arrecifes, Azul, Baradero, Bolívar, Bragado, Brandsen, Capitán Sarmiento, Carlos Tejedor, Colón, Coronel Suárez, Daireaux, Florentino Ameghino, General Alvarado, General Alvear, General Arenales, General Belgrano, General La Madrid, General Las Heras, General Pinto y General Viamonte.

Acompañado por el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal y el subsecretario de Planificación, Guido Lorenzino Matta, el Gobernador rubricó el convenio en el Salón Dorado de Casa de Gobierno.

Mariotto celebró la puesta en marcha de nuevos espacios de discusión política

Mariotto celebró la puesta en marcha de nuevos espacios de discusión política


El titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Gabriel Mariotto encabezó ayer la inauguración de una nueva "Casa Compañera", la primera en Vicente López y en el resto de la Zona Norte del Gran Buenos Aires.

jueves, 27 de enero de 2011






Lágrimas que riegan todo el suelo en primavera
de tu mañana azul
que llora y rie
nombre que se talla para siempre en la madera
de los que sin estar
están y viven

Voces que te nombran y se aferran al color
de esa insolencia alegre
que inventaste
ríos muchedumbres de un subsuelo que volvió
para quedarse acá
para quedarse

¿Será verdad
que te fuiste con la historia
o será que aún no despertamos
y que con una antorcha nueva
en cada mano
vas a volver
cubriéndonos de gloria?

Nada más al sur de esa indómita armadura
hecha de ayeres
blindada de ausencias
mágica de amores y de sueños que perduran
sin arrumbarse
en ninguna puerta

Todas esas risas que viniste a restaurar
desde un recóndito
rincón dormido
hoy cubren las paredes que no pueden derrumbar
los que sin luz ni sol
están perdidos

¿Será verdad
que te fuiste con la historia
o será que aún no despertamos
y que con una antorcha nueva
en cada mano
vas a volver
cubriéndonos de gloria?

Y esos mil jirones que dejaste en el camino
serán retazos si
de una bandera
marcas imborrables en el cuerpo
que elegimos
llevar hasta el final

y nunca menos




CORO MURGUERO

Nunca menos
que ese fuego en la mirada
que las voces acalladas
retomando la canción
Nunca menos
que tu nombre en las banderas
que tu plaza siempre llena
de esperanza y de pasión
Nunca menos
que pañuelos en tu casa
Nunca menos
que justicia sin perdón
Nunca menos
que el paisaje repetido
de este sur tan aguerrido
y gritando al fin que no

Nunca menos
que esas risas desdentadas
aguantando la parada
que supieron conquistar
Nunca menos
que un enjambre de morochos
arruinándoles la foto
a los que no vuelven más
Nunca menos
que los pibes en el centro
Nunca menos
que vivir con dignidad
Nunca menos
que la Patria que soñamos
Nunca menos
Ni un paso atrás

lunes, 24 de enero de 2011

El bronce tardío de los federales


El bronce tardío de los federales

Antiguo Cabildo de Tucumán y la plaza donde se situaba la Pirámide Federal
Muertos los caudillos que sostuvieron el federalismo desde 1816 y hasta 1874, sus rostros y sus proezas no fueron esculpidos ni aun en los pueblos que los vieron nacer o gestarse. Los lugares públicos y los edificios históricos tuvieron, a partir del silencio de la última montonera, el bronce de los que intentaron “civilizar” el país tomando recetas desarraigadas, extrañas y criminales. Este fenómeno se dio con mayor vigor luego de la batalla de Pavón (1861), donde los recordatorios y los homenajes se volvieron exclusivos para aquellos que pactaron con el extranjero nueve años antes, en Caseros, y para quienes el libre comercio resultaba ser la redención necesaria para dejar nuestras afirmaciones y valores autóctonos.
Leemos en una de las primeras editoriales de la publicación Todo es Historia: “La etapa de la idolatría fue iniciada en nuestra historiografía por Mitre. Después se fueron sacralizando una serie de personajes menores y discutibles. Así se fue elaborando una versión de la historia nuestra muy rígida, poco convincente y falaz en muchos casos”. Como vemos, los homenajes de dudosa reputación entreveraron con descaro el relato de la historia argentina, y con ello se ha postergado el desarrollo y la plenitud de la conciencia nacional.
Mientras se le negaba el reconocimiento broncíneo a los federales, se gastaban inmensas sumas de dinero para homenajear a figuras –nacionales y extranjeras- que hicieron lo imposible para postergar las aspiraciones argentinas. Veamos algunos ejemplos:
27 de Septiembre de 1869: En esta fecha, se dispuso, por disposición de la Legislatura de Buenos Aires, levantar una estatua en memoria de Valentín Alsina, ex gobernador bonaerense que en 1823 ingresó en la Logia masónica Valeper, y que para 1853 fundara la Logia Concordia.
24 de Septiembre de 1873: Bajo el gobierno del masón Domingo Faustino Sarmiento, se inauguró un monumento en honor del carbonario José Mazzini, quien había fallecido en 1872. El costo de esta estatua fue de 60.000 francos.
13 de Diciembre de 1878: La Legislatura de la provincia de Buenos Aires vota una ley que autoriza el emplazamiento de una estatua en honor a George Canning, luego de saldada la deuda que adquirió nuestro país con Inglaterra por el empréstito de la Baring Brothers en 1824.
18 de Diciembre de 1887: Inauguración de la estatua del general Juan Lavalle con su alta columna. El ex gobernador de la provincia de Buenos Aires inició, luego de mandar fusilar a Manuel Dorrego, la larga guerra civil argentina. En 1840 invadió la patria con dinero francés.
25 de Mayo de 1900: Luego de la demolición de la quinta San Benito de Palermo (residencia que fuera de Rosas), en el Parque 3 de Febrero se inauguró el monumento a Domingo F. Sarmiento. Está emplazado en el mismo sitial donde estaba el dormitorio del Restaurador de las Leyes. Era presidente el general Julio Argentino Roca.
11 de Noviembre de 1904: También bajo la presidencia de Roca, quedó en el bronce un antiguo saqueador de pueblos argentinos en tiempos de Rosas y luego ‘Emperador-Papa’ de la masonería universal: José Garibaldi. Una salva de 21 cañonazos saludó la caída de la tela que cubría el monumento.
Tardíos homenajes a Quiroga
Parece mentira que Juan Facundo Quiroga, siendo una figura trascendental de nuestra historia, recién haya tenido su primer homenaje 107 años luego de su muerte, a través de un decreto, y no antes.
Ese primer homenaje oficial fue concretado por iniciativa del gobierno de La Rioja en 1942, y no se trató de la erección de monumento alguno sino de la colocación de su retrato –y el del “Chacho” Peñaloza- en la Casa de Gobierno de aquella provincia. Parte del decreto, dice:
“Que siendo oportuno, con motivo del 107° aniversario reciente de la muerte del brigadier general don Juan Facundo Quiroga, rendir por el P. E. este primer homenaje oficial a su memoria, y a la de su digno continuador, el general don Ángel Vicente Peñaloza, asignando a sus retratos ubicación honrosa en la Casa de Gobierno;
“EL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DECRETA:
“Artículo 1° – En homenaje al brigadier general don Juan Facundo Quiroga y general don Ángel Vicente Peñaloza, colóquese sus retratos en el salón de recepciones.
“Artículo 2° – En el acto público de colocación, se procederá a dar lectura del presente y de los trabajos que las Instituciones y las personas adheridas hayan preparado al respecto.
“Art. 3° – Comuníquese, publíquese, etc.
“Firmado: DE LA FUENTE Gobernador
“G. KAMMERATH GORDILLO Ministro de Gobierno e Instrucción Pública”.
El paraje de Barranca Yaco, provincia de Córdoba, donde fuera salvajemente emboscado y asesinado tampoco pareció un punto de recordación u homenaje hacia su figura. Es por eso, que debieron transcurrir 174 años de aquel suceso para que un gobierno cordobés levantara el monumento largamente esperado. Ocurrió el 15 de febrero de 2009. En el lugar también se recordó a los otros nueve compañeros que murieron junto con el caudillo riojano el 15 de febrero de 1835, colocándose idéntica cantidad de cruces. Finalmente, un busto del “Tigre de los Llanos” se alza en la zona boscosa, con su vestimenta de brigadier general y su barba federal.
Una amenaza unitaria y masónica pudo haber profanado la bóveda-monumento donde descansan los restos de Quiroga, en el cementerio de la Recoleta. Un descendiente del riojano, el doctor Eduardo Gaffarot, publicó en su obra “Civilización y Barbarie o sea Compadres y Gauchos” (1905), lo que sigue: “Ciertos compadritos civilizados por Sarmiento, llegaron a creer que la familia de Quiroga tenía que consultarlos respecto a cuál era el epitafio que más convenía escribir sobre la tumba; y las cosas llegaron a tal punto, que ha tenido que optar la familia por no poner inscripción alguna en la bóveda de su propiedad…”. Tal vez, esta afirmación nos da una idea de por qué hasta no hace tanto la bóveda del general Quiroga no tenía placas de bronce que la identifiquen como tal.
Dorrego: cara a cara con su matador
Veamos las vueltas que dieron nuestras autoridades para darle el primer bronce al coronel federal Manuel Dorrego, ex gobernador de la provincia de Buenos Aires de 1827-1828:
“Un siglo hubo de transcurrir, antes que se resolviera a perpetuar la imagen del fusilado de Navarro en el bronce. Cierto que la ley 4666 la autorizó el 4 de septiembre de 1905 y que dos años después la 5137 aprobara la entrega de los $ 10.000 necesarios para materializar el proyecto. Pero también es cierto que el proyecto anduvo veinte años más perdido por los cajones y recién en 1928, la estatua ecuestre fue inaugurada en la Plazoleta Dorrego de Defensa y Humberto 1° -previo traslado del “Canto al Trabajo” de Rogelio Irurtia-, donde se irguió hasta que en medio de una gran polémica pública movida por los descendientes de unitarios, se trasladó a su ubicación actual en Viamonte y Suipacha (Buenos Aires). Desde allí se enrostra con la facie de quien ordenó su ejecución, elevado sobre un alto pedestal en la Plaza Lavalle, como si aún no estuviera dirimido el viejo antagonismo”.
La pirámide federal de Tucumán
En 1840, Rosas designa a Manuel Oribe para que se encargue de eliminar a los elementos unitarios que habían formado la Coalición del Norte, y también para que persiga al fugitivo general Lavalle. El jefe oriental, entonces, a partir de ese año y hasta 1843 va a desarrollar su carrera militar por el noroeste argentino, obteniendo rotundas victorias en batallas decisivas que diezmaron las acciones de los unitarios y masones que por allí se ubicaban.
La provincia de Tucumán, acaso el epicentro más reconocido de Oribe durante su campaña militar en la Confederación Argentina, tras la victoria federal de Famaillá (19 de septiembre de 1841) vivió un momento de tranquilidad como hacía años no tenía. El asesinado gobernador Alejandro Heredia había sido vengado, y ahora, vuelta la calma, Tucumán era gobernada nuevamente por un federal, el general Celedonio Gutiérrez. Movido éste por un sentimiento de alborozo, el 24 de enero de 1842 resolvió mediante un decreto levantar un monumento en honor de Juan Manuel de Rosas y del general Manuel Oribe.
En el cuerpo del decreto quedaba especificado que “la grande obra de la Libertad Argentina es debida al Heroico Defensor de la Independencia Americana, Nuestro Ilustre Restaurador de las Leyes, Brigadier General D. Juan Manuel de Rosas”, y que “el ejército unido de vanguardia de la Confederación Argentina ha cumplido gloriosamente la noble misión de libertar a la República de la atroz, sangrienta e insoportable tiranía de los brutales salvajes unitarios impíos enemigos de Dios y de los hombres”. Sobre Manuel Oribe decía que se “ha hecho acreedor a la eterna gratitud y bendiciones de los buenos Argentinos por sus brillantes hechos de armas”.
La construcción del monumento, que tenía forma piramidal, se emplazó en la plaza Central (hoy Independencia) de San Miguel de Tucumán. Pero no obstante el reconocimiento de los tucumanos para con sus libertadores federales, llegó el 3 de febrero de 1852, aunque la pirámide no se destruyó. Pero diez años más tarde, el 9 de julio de 1862, el entonces gobernador tucumano, presbítero José María del Campo, unitario fanático, sacó el Decreto N° 381 por el cual mandaba demoler la pirámide federal, “recuerdo de oprobio cuya permanencia lastima el honor de Tucumán”, según reza con excesivo rencor. El monumento rememora “triunfos (…) manchados por crímenes horribles”, agrega el documento. Por eso, el Artículo 1° aclaraba que “el día 13 del presente mes de Julio será demolida la pirámide de la plaza de esta ciudad”, y en el siguiente artículo, decía: “En su lugar, eríjase un monumento consagrado al recuerdo de las víctimas del año 40”. Nunca más se reivindicó la campaña de Manuel Oribe por la provincia de Tucumán y alrededores.
La Expedición desconocida
El 9 de febrero de 1834 se dispuso elevar un monumento en la margen del Río Colorado, para conmemorar el Ejército Expedicionario al Desierto. Debía llevar cuatro mármoles que recordaran a las Divisiones de la derecha y del Centro, al ilustre General D. Juan Facundo Quiroga, al Brigadier D. Juan Manuel de Rosas, y la cuarta de agradecimiento del Gobierno Supremo de la Provincia, que en honor y gratitud reconocía los servicios prestados.
Debajo de la piedra fundamental debía depositarse el Diario de la Expedición y chapas de cobre con los nombres grabados de todos los Jefes y Oficiales que habían participado. Pero Rosas, tan acusado de ególatra, no quiso levantarse un monumento en vida, seguramente confiando en un agradecimiento póstumo, agradecimiento que jamás ha llegado todavía.
Autor: Gabriel O. Turone

viernes, 21 de enero de 2011

EFEMERIDES, 21 DE ENERO-Batalla de la Quebrada de Salta


Batalla de la Quebrada de Salta

Quebrada de Salta o Altos de San Lorenzo
Luego de la derrota de Ayohuma, acaecida el 14 de noviembre de 1813, el general Manuel Belgrano, después de una peregrinación con mil penurias por entre sierras y montañas, encerrado en un largo mutismo, llegó a Potosí con 700 hombres; pidió enseguida se le trajeran a marchas forzadas los cañones que había en Jujuy, tal vez con mira de fortificarse; pero noticiado a los dos días que el enemigo, esta vez perseguidor implacable, estaba próximo, continuó la retirada, llevando la infantería a sus inmediatas órdenes y la caballería a las de su mayor general, que marchó a retaguardia.
Alvear renunció a su candidatura de jefe del Ejército del Norte cuando supo que de éste no quedaban sino reliquias, por cuyo motivo se pensó en el coronel José de San Martín, que se había distinguido en la Capital como organizador del regimiento de Granaderos a Caballo con que diera la bizarra sableada de San Lorenzo, hoy famosa como las grandes batallas, a causa de la nombradía conquistada en el Pacífico por el jefe vencedor.  San Martín se trasladó al norte con refuerzos para Belgrano, pero suspendiendo su aceptación del nombramiento de general en jefe, lo cual creía necesario para trazar un plan de campaña, aunque él fuese sólo defensivo.  Suceder a Belgrano era dejarse ceñir una verdadera corona de espinas.
El nombre de Manuel Dorrego no estaba olvidado en la Capital, por más que no es imaginable se supiera allí toda la importancia del papel que había desempeñado en Tucumán y Salta, quien lo llevaba.  El doctor Alvarez Jonte, conocedor de las glorias que aquél había conquistado en Chile, y amigo consecuente, pertenecía al partido dominante, había formado parte del gobierno anterior y conservaba prestigios en las esferas oficiales; el mismo Gervasio Antonio Posadas, el más caracterizado de los personajes que formaban el Triunvirato de entonces, tenía relación con el jefe titular de los “Cazadores”, según resulta de sus cartas a San Martín: ello explica que mientras salían los auxilios de Buenos Aires, Dorrego fuese encargado por el Gobierno General de reunir en la provincia de Salta los dispersos que llegaron del Alto Perú, reclutar nuevos soldados y acumular todos los artículos de guerra que pudiese, enviándosele pliegos reservados cuyo contenido no se han podido conocer. (1)  Tratábase, como se ve, de una misión de alta confianza que pudo darse al coronel Chiclana, y que revela no se le consideraba moralmente deprimido a Dorrego por el sumario que le instruían y del que Belgrano había dado cuenta en su oportunidad. (2)
Dorrego se desenvolvió con buen éxito.  En quince días solamente reunió 250 dispersos, alistó 500 soldados nuevos con los cuales organizó un nuevo regimiento que llamó de “Partidarios”, plantel de las heroicas huestes que había de realizar una de las resistencias más célebres y fructíferas de América, requisó 1.000 caballos y algún ganado vacuno; hizo fabricar lanzas, fornituras y municiones. (3)  ¡Jefe extraordinariamente laborioso y pueblo extremadamente patriota!  Chiclana facilitó en los primeros momentos la acción de Dorrego, y luego (el 8 de diciembre) se trasladó a Humahuaca para apreciar mejor la situación desde allí, transfiriendo el mando político de la provincia de Salta al Cabildo de su Capital, y el militar a Dorrego. (4)
Chiclana debió conferenciar con Belgrano en cada ocasión, preparando la vuelta de Dorrego al ejército con el relato de lo que hacía éste por orden del Gobierno General, reforzado por un consejo amistoso; pues coincidió con el viaje del gobernador de Salta el envío hecho por el general en jefe a su coronel suspendido, de una justiciera y reparadora carta, en la cual le pedía se le incorporase, diciéndole que atribuía a su ausencia los dos grandes descalabros sufridos. (5)  Cualesquiera sean los antecedentes del llamamiento a Dorrego, aún cuando entre ellos deba contarse alguna indicación directa hecha desde la Capital, que estaría en la lógica de las cosas, nada desmerece la nobleza del acto de Belgrano, realizado en tal forma que era un sacrificio de vanidades de que ningún hombre está exento, y una hermosa expansión del alma.
Dorrego se unió con las fuerzas que tenía, a sus antiguos compañeros en Jujuy, y Belgrano lo recibió afectuosamente “colmándolo de distinciones”, según un testigo presencial (6); no tuvo reparo alguno para repetir a presencia de jefes y oficiales el juicio que había consignado en su carta y dando públicas satisfacciones a su talentoso amigo, recordó que las discrepancias en materia religiosa lo arrastraron a escandalizarse demasiado por un duelo, y dijo repetidas veces: “Más me valiera tener al lado mío a Dorrego que al Papa”. (7)
El general oyó con la mayor deferencia a Dorrego, que le expresó sus puntos de vista para contener al enemigo ensoberbecido, y accedió a la reorganización del batallón de “Cazadores” realizada con los mejores soldados que quedaban.  Al saber la proximidad de San Martín, Belgrano entabló correspondencia con él, acogiéndolo como a un maestro, con olvido de su papel de rival desairado. (8)  En una de sus cartas al jefe que, ya debía colegir, venía a sucederle, fechada el 25 de diciembre en Jujuy, el infortunado general se expresaba de esta manera: “Estoy meditando montar los “Cazadores” y sacar cuantos sean buenos de los cuerpos para aumentarlos y ponerlos al mando del coronel Dorrego, único jefe con quien puedo contar por su espíritu, resolución, advertencia, talentos y conocimientos militares, para que en caso de una retirada me cubra la retaguardia y acaso pueda sostenerse en esta parte del Pasaje o río Juramento, a fin de que el paso, en caso de creciente, nos sea más fácil conseguirlo sin pérdida o la menor posible”. (9)
Con los salvados de Ayohuma y el contingente aportado por Dorrego, Belgrano veíase al frente de 1.800 hombres, pero ellos en gran parte estaban vencidos ya por la fatiga, y sin espíritu.
Deseaba el Triunvirato que San Martín aceptara el nombramiento de mayor general para ascenderlo a general en jefe después que Belgrano, obedeciendo a un llamado, se pusiera en viaje a la Capital, donde debía explicar sus derrotas; pero San Martín se resistía, pretextando ser aquello desagradable a las tropas que volvían del Alto Perú, por cuyo motivo Posadas le escribió confidencialmente el 27 de diciembre: “Tenemos el mayor disgusto por el empeño de usted en no tomar el mando en jefe, y crea que nos compromete mucho la conservación de Belgrano.  El ha perdido hasta la cabeza, y en las últimas comunicaciones ataca de un modo atroz a todos sus subalternos, incluso a Díaz Vélez, de quien dice que para cuidar de la recomposición de armas será bastante activo, y a eso lo ha destinado”. (10)  Le adjuntaba una carta de Tomás Guido, diciéndole contener la explicación más circunstanciada, sobre el desastre de Ayohuma, que se había podido lograr, previniéndole que este patriota lo vería pronto y estaba encargado de convencerlo de que no debía insistir en sus renuncias.
Del campo de Ayohuma los realistas salieron muy poco dañados, y por eso la persecución que hicieron fue tan activa que Belgrano tuvo que designarse a evacuar el Alto Perú, dando por terminada la campaña, aun cuando allí quedaban muchos amigos dispuestos a resistirse.
Pezuela lanzó tras los argentinos que se replegaban –con instrucciones  de invadir la provincia de Salta, dominarla y establecerse en la ciudad de Tucumán, donde combinaría operaciones con la plaza de Montevideo- una división de 1.500 hombres mandada por el general Juan Ramírez, que traía de jefe de vanguardia al coronel Saturnino Castro.
Al acercarse esta fuerza a Jujuy, Belgrano desalojó la población confiriendo el mando de su retaguardia a Dorrego, que con 300 hombres mal armados, compuestos por una compañía de infantería y un cuerpo de caballería, disputó el terreno “palmo a palmo”, según la expresión del honorable cronista. (11)
El mismo día del desalojo de Jujuy, la retaguardia patriota sostuvo un fuerte tiroteo y después hubo otros choques; el más importante y que ha merecido grato recuerdo, fue el de Quebrada de Salta.  Desgraciadamente, aquí tenemos que dejar una laguna que no hemos podido llenar, por el resultado negativo de muchas diligencias en procura de la documentación necesaria; ésta debe haberse destruido o estar en poder de algunos de esos coleccionistas que creen consiste el mérito de sus papeles en que no los conozca nadie más que ellos y la polilla, que poco a poco se los va engullendo. (12)
El combate
Dorrego contuvo el paso de la fuerza que avanzaba, pero cediéndolo; y en enero de 1814, Belgrano no había hecho el pasaje del río Juramento, y Castro se aproximaba a la ciudad donde hallaría la novia adorable que se mantenía fiel al traidor y perjuro, porque nada hay más indulgente que un corazón de mujer ilusionado.
Cerca de la ciudad existen cuatro lomas que se extienden en líneas paralelas “en forma de anfiteatro” y que a Dorrego parecieron trincheras que le brindaba la naturaleza para realizar hazaña digna de Leónidas; el paraje se llama “Quebrada de Salta”, y allí el 21 de enero de 1814, se situó la retaguardia patriota reforzada con un escuadrón de Granaderos a Caballo, para impedir el avance de castro, mientras Belgrano atravesaba el río Juramento.
Dorrego, que tenía como segundo al mayor Máximo Zamudio, que se distinguió muy señaladamente en la retirada de Ayohuma, y como oficiales a Manuel Rojas y Rudecindo Alvarado, dividió sus tropas en piquetes de cincuenta hombres que escalonó tras las lomas, ingeniosamente diseminados, y al aproximarse al enemigo hizo sonar incesantemente los clarines para engañarlo y atraer destacamentos a distintos sitios, a fin de hacerlos pedazos.  Pero Castro, que se presentó con toda su división a las 11 de la mañana, atemorizado, creyendo que todas las fuerzas patriotas se le oponían, no separó ni un hombre de su línea, y a vivo fuego atacó en masa las posiciones de su hábil adversario, quien, haciendo aparecer en una altura cincuenta tiradores que inmediatamente se ocultaban, apareciendo otros tantos en otra, según los movimientos de los realistas, sostuvo el combate durante todo el día, fusilando por todos los flancos a la vanguardia enemiga, hasta que al morir el crepúsculo, agotadas sus municiones y conseguido lo que se había propuesto –pues Belgrano ya estaba en la otra margen del Juramento- después de replegarse de loma en loma muy lentamente, desalojó la última de éstas y muy luego se ocultó a los ojos de sus contrarios en una serranía.  Los “Granaderos a Caballo” no dispararon un tiro en este combate, -después del cual, según la frase de Paz, “el enemigo se hizo más circunspecto”-, por haber servido de reserva.  No existe cálculo, ni aún aproximado, de las bajas sufridas por los realistas en la acción; pero Dorrego afirma haberles causado “un gran daño”, no teniendo él, en cambio, más que 3 muertos y 2 heridos.
Esa misma noche la retaguardia patriota vadeó el río Arias para establecerse en Guachipas, desde donde, según estaba convenido anticipadamente con el general, comenzó a hacer la guerra de recursos por medio de partidas sueltas, sólidamente apoyadas por el vecindario.  El audaz guerrillero había sido nombrado gobernador de Salta, y tenía instrucciones escritas de Belgrano, en que éste le transfería sus facultades, al norte del Juramento.
Castro entró, después de la acción de la Quebrada, a su ciudad nativa; pero la encontró casi desierta, porque una gran cantidad de vecinos había emigrado, llevándose casi todo aquello que podía serle útil.